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Protección contra el Coronavirus: Cómo fabricar mascarillas y antibacterial

Como nuestras prioridades han cambiado y vemos que la seguridad ante este tipo de coronavirus es lo más importante, debemos estar preparados y protegernos de potenciales contagios. Aunque no es la primera vez que estamos en presencia de una epidemia que amenaza con tornarse en pandemia(de hecho, en 2009 estuvimos en presencia de la gripe H1N1) este tipo de virus no deja de ser atemorizante porque aún no se ha encontrado la forma de detener su propagación.

Diversas organizaciones mundiales han dado consejos a los ciudadanos para prevenir infecciones, entre las que están:

Lavarse las manos constantemente

Cubrirse la boca al toser o estornudar

Evitar contacto con personas que padezcan de síntomas parecidos a la gripe

Usar mascarillas faciales

Sin embargo, el temor por el creciente brote del Coronavirus COVID-19 ha generado que las mascarillas en todas las farmacias y supermercados escaseen o suban a precios estratosféricos. Es que este alarmante virus zoonótico que comenzó en la provincia de Wuhan en China ya ha cruzado el continente (y el mundo) y llegado a países en Europa, como es el caso de Italia, Alemania y España.

Las mascarillas son altamente populares, pero ¿Son efectivas para prevenir el contagio del COVID-19 u otros virus? La respuesta es: no todas.

De hecho, las mascarillas quirúrgicas comunes, ayudan a las personas que tienen síntomas de enfermedad respiratoria a no esparcir partículas de saliva, pero estas no funcionan para evitar el contacto con el virus.

Existen ciertos tipos de mascarillas que sí son especiales para prevenir el contagio y son, de hecho, las que utilizan el personal de seguridad y salud en los hospitales. No obstante, como incluso las mascarillas comunes forman parte de un conjunto de medidas de seguridad que debemos tomar, es necesario aprender cómo fabricar las propias sobre todo si ya no podemos conseguirlas en las farmacias más cercanas.

Tipos de mascarillas: ¿Cuáles son las mejores?

FFP1

Son mascarillas con un grado de filtración mínimo, de un 78% de eficacia. Protegen contra residuos y polvo, pero no son eficaces para prevenir el contagio de COVID-19.

FFP2

Son mascarillas especiales que ayudan a protegernos del 92% de los fluidos que fungen como vehículo de virus y bacterias. Además, ayudan a proteger de sustancias tóxicas y son lo suficientemente seguras para ciudadanos que tienen que estar en contacto con personas convalecientes o casos sospechosos de COVID-19. Son las de mayor demanda en China.

FFP3

Cuentan con un grado de seguridad de 98% contra fluidos, toxinas y virus como el nuevo coronavirus. Son usados por personal sanitario que está en contacto con personas con posibles contagios. Las mascarillas de 3M son de las marcas más populares en el mercado.

Mascarillas quirúrgicas comunes

Son las típicas mascarillas de fácil acceso, anteriormente muy económicas y que se usan para prevenir la propagación de gripe común y otras enfermedades. Como lo afirmamos anteriormente, estas mascarillas por sí solas no representan ninguna protección contra el coronavirus, según han afirmado investigadores de la OMS. Sin embargo, sí corresponden a uno de los mecanismos de seguridad que debemos tomar.

Si no encuentras en tu farmacia más cercana o supermercado las mascarillas o ya han subido demasiado de precio, puedes fabricar estos implementos médicos en casa de manera fácil. Además, te da la opción de tener una reserva de varios de estos tapabocas en casa para poder cambiarlas periódicamente.

¿Cómo fabricar una mascarilla higiénica facial casera?

Fabricar tu propia mascarilla facial casera desechable es muy fácil. No son las ideales para protegernos de estos brotes, pero manteniendo todos los demás pasos de seguridad, sin duda son mejor que no tener nada.

En Hong Kong, la escasez de mascarillas especiales llevó a emprendedores a iniciar la fabricación masiva para suplir a miles de personas, mientras que otros alrededor del mundo fabrican las suyas a base de papel de cocina.

Pasos para elaborar una mascarilla facial de salubridad:

¿Qué necesitarás? Papel absorbente de cocina, dos gomas de oficina y una grapadora.

Toma un papel o servilleta absorbente de cocina y dóblalo en forma de abanico.

Con el papel doblado, coloca cada liga de oficina en cada extremo y dobla una pestaña de papel sobre la goma para sostenerla.

Grapa esta pestaña para que las gomas no se salgan.

Despliega el papel y listo: Tienes una mascarilla lista para usar.

Cómo usar la mascarilla y otras recomendaciones de seguridad

Si se va a usar una mascarilla facial hecha en casa, que no son tan seguras como las FFP2, siempre debes seguir todos los pasos de seguridad y salubridad para evitar potenciales contagios de coronavirus. Para ello, colocar bien la mascarilla y tener una adecuada higiene es vital.

El tapabocas debe ir colocado por debajo de la barbilla y debe tapar tanto boca como nariz.

Antes de colocarla, es preciso desinfectar las manos con geles o lociones antibacteriales a base de alcohol isopropílico y glicerina, o algún otro tipo de bactericida comprobado. También podemos lavarnos bien las manos con agua y jabón durante al menos 40-60 segundos.

Se debe cerciorar que el implemento facial no quede muy suelto para que no existan espacios libres por donde puedan pasar partículas de saliva o aire contaminado.

Si toses o estornudas, o por algún otro motivo la mascarilla se ha mojado, debes cambiarla tan pronto como puedas. Es por esta razón que resulta conveniente fabricar varias y tenerlas en reserva.

Investigadores afirman para la BBC que para que las mascarillas funcionen eficazmente, deben “cambiarse frecuentemente y eliminarse de manera segura”.

Si sientes la necesidad de toser o estornudar, no te tapes con las manos, hazlo con la parte interna del codo doblado. Esto es debido a que podrían quedar partículas de saliva o mucosa en las manos con agentes infecciosos como el virus. Por lo tanto, al dar un apretón de manos o abrir el picaporte de una puerta, estaremos infectando a otros que toquen lo mismo que nosotros.

¿Cómo elaborar gel antibacterial en casa?

Es muy fácil. Solo necesitarás alcohol etílico o isopropílico, que es el alcohol común que venden en farmacias; glicerina y, si lo deseas, alguna crema a base de aloe vera. Es de suma importancia que el gel contenga más del 70% de alcohol para que sea un efectivo bactericida.

Para crear un gel antibacterial debes mezclar en un recipiente la glicerina, en mayor proporción, con el alcohol y la crema hidratante de aloe vera.

Es importante acotar que el alcohol se debe usar con discreción. La glicerina y la crema se usan para suavizar el efecto que tiene este cuando está en tiempo prolongado sobre la piel, que se sabe que puede llegar a resecarla y causar molestas.

Por último, si percibes algún síntoma parecido a los de la gripe o resfriado común, como tos seca, fiebre o secreción nasal, ve rápidamente al médico y no olvides seguir los pasos anteriormente descritos.

El coronavirus COVID-19 no es el primer virus que amenaza a la población, y si de algo están seguros los científicos, es que tampoco será el último. Por este motivo, todas estas recomendaciones servirán y quedarán vigentes incluso cuando hayamos superado esta crisis de salud internacional.

Si no quieres fabricar tu mismo el gel, o no cuentas con los ingredientes necesarios para fabricarlo, también puedes adquirir nuestro gel hidroalcohólico certificado por la AEMPS y fabricado en España, con aloe vera, aqui.

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