La bacteria H. Pylori (Helicobacter pylori), es considerada hoy en día como la principal causante de úlcera péptica, hecho que se ha relacionado con el aparecimiento de cáncer gástrico.

Por ello la  Organización mundial de la Salud define a H. pylori como un carcinógeno definitivo clase 1.

A través de múltiples estudios se ha catalogado a la infección por H. pylori como la más común en población adulta, estimándose que un 50% de personas la presentan.

Para España, en base a las publicaciones de la Biblioteca de Elsevier, se estima que en Barcelona un 60% de la población padecen de esta infección,  comparado con un 53%en Madrid.

Finalmente podemos hacer mención que su incidencia aumenta conforme avanza la edad, y se aumenta el número de casos cuanto peor sean las medidas sanitarias de un país.

Por ello desarrollaremos el presente artículo para darte a conocer ¿qué es h. pylori?, ¿cómo se adquiere? y fundamentalmente cómo se realiza el diagnóstico precoz para el correcto tratamiento.

¿Qué es H. Pylori?

Nos referimos así, de manera abreviada, a la bacteria Helicobacter pylori.

Esta bacteria fue diagnosticada por primera vez alrededor del año 1983, es considerada dentro de las bacterias gran negativas  y colonizadora de la mucosa gástrica.

Afectando en algunos países del tercer mundo a más del 50% de la población es considerada como la causa número uno de:

  • Úlcera péptica.
  • Gastritis crónica.
  • Adenocarcinoma gástrico.
  • Linfoma gástrico.

¿Cómo se adquiere esta infección?

Importante mencionar que el Humano, es considerado el huésped natural de H. pylori, aunque en algunos estudios se ha encontrado esta bacteria en monos, gatos, perros, cerdos entre otros.

No es considerada una enfermedad provocada por animales,  se ha descrito que los probables sitios donde se puede encontrar Helicobacter pylori son:

  • Agua
  • Carne de cerdo y de res
  • Leche de vaca

Sin embargo,  haremos mención aquí de las principales vías de infección

Transmisión fecal-oral.

Es considerada como la principal vía de infección, esto es debido a que el humano al ser el huésped de esta bacteria, puede eliminar la misma por medio de las heces, de lo anterior si existen alimentos o agua contaminada con heces contaminadas se aumenta la probabilidad de contraer la infección.

Transmisión oral-oral.

Aunque aún hacen falta estudios más exhaustivos, se ha descrito que la saliva y las prótesis dentales pudieran contener esta bacteria, esto fue diagnosticado en los procedimientos de reanimación boca a boca.

Por lo anterior descrito, se menciona también que el  contacto con jugos gástricos infectados pudiera ser una vía de contaminación.

Transmisión gástrica-oral.

Esta vía está siendo aún estudiada, principalmente en la población infantil, donde se cree que puede haber un paso directo desde el estómago de un paciente infectado, a través del  contacto con vómito o bien de la boca de otra persona, sin ser necesario un reservorio a nivel bucal.

Por último podemos mencionar que el contacto sexual o el uso de utensilios infectados, son dos vías que no tienen aún una base científica sustentada que demuestre que sean un factor de infección.

¿Cuáles son los síntomas de H. pylori?

Se ha descrito que algunas personas pueden ser portadoras de la infección y no manifestar ningún síntoma, afortunadamente son minoría, esto en comparación con los que si presentan síntomas, entre los cuales se encuentran:

  • Dolor en el abdomen alto.
  • Hinchazón de abdomen
  • Liberación de muchos gases
  • Anorexia
  • Náuseas
  • Vómitos verdosos
  • Sangre en heces

¿Cómo se realiza el diagnóstico de infección por H. pylori?

No existe aún un consenso en cuanto  a la forma en la cual se debe realizar el diagnóstico, de una manera práctica podemos englobar las pruebas así:

  1. Técnicas invasivas.
  2. Técnicas no invasivas.

Ante esto las sociedades Americana y Europea, han descrito dos vías de acción:

  1. Testar y realizar endoscopía.
  2. Testar y tratar.

Describiremos en el presente las técnicas no invasivas y la estrategia testar y tratar debido a que son consideradas hasta el momento las de más fácil aplicación y las de primera línea.

Pruebas no invasivas.

Abordaremos a continuación las 5 pruebas más utilizadas

Prueba de aliento:

Esta prueba se basa en la detección  de Co2 (dióxido de carbono), el cual es obtenido cuando a nivel gástrico la urea marcada, llamada así porque se le adhiere carbono, entra en contacto con la bacteria h. pylori, tras su unión se da un proceso llamado hidrólisis y se libera Co2.

El Co2 detectado está relacionado con la presencia de H. pylori. Esta prueba ha mostrado buenos resultados en el diagnostico precoz y se recomienda ampliamente en quienes han recibido tratamiento erradicador.

Para esta prueba se recomienda 2 semanas antes de realizarla evitar el uso de bismuto y de medicamentos inhibidores de la bomba de protones, ambos contemplados en el tratamiento de enfermedad péptica.

Contrario a sus buenos resultados, se encuentra que el precio de una prueba como esta es elevado y además se necesita de personal altamente entrenado para dar lectura a los resultados.

Importante mencionar si la persona presenta atrofia gástrica pueden presentarse falsos negativos, por lo que se recomienda complementar la prueba con detección serológica.

Detección Serológica (en Sangre)

Cuando una persona se infecta con H. pilory, el sistema inmunológico genera anticuerpos para contra atacar la infección, estos anticuerpos son llamados IgG e IgM.

En esta vía de detección existen diversas pruebas para la correcta detección de los anticuerpos en mención, entre estas:

  • ELISA
  • Aglutinación con látex
  • Inmunoblotting
  • Inmunocromatografías.

De las anteriores la prueba ELISA es la más utilizada dado que brinda diagnóstico exacto en un 98% y se le ha utilizado en los estudios epidemiológicos dando amplia ventaja frente a los otros.

La prueba PRIMA Helicobacter Pylori, utiliza el  método de ELISA, detectando en una pequeña muestra de sangre los anticuerpos contra H. pilory, para llevar a cabo esta prueba se necesita muy pocos elementos además la prueba tiene un costo amigable con tu bolsillo.

Para realizar la prueba se hace uso de una pequeña lanceta, ésta servirá para pinchar uno de tus dedos obteniendo una gota gruesa de sangre la cual se toma con una pequeña pipeta para depositarla luego en el dispositivo lector donde se mezcla con un diluyente que trae la prueba, en dicho dispositivo se deberá evaluar la respuesta por un sistema de líneas en una ventana de resultados comparando la T (Test) y la C (Control) así:

Positivo: 

Deberán aparecer dos líneas de color debajo de las letras T y C, la línea tenue en T describe la presencia de anticuerpos anti H. pylori en la sangre.
Se remienda con este análisis visitar al médico para completar el diagnóstico por medio de la Historia clínica y el respectivo examen físico y tratamiento específico.

Negativo:

Aparecerá solo una línea roja debajo de la letra C, este resultado indica la ausencia de anticuerpos contra helicobacter pylori.

Muestra incorrecta:

No aparecerá ninguna línea o bien podría aparecer solo una línea bajo la T (Test), con lo anterior no se puede podrá dar diagnóstico, debiendo tomar una nueva muestra y un nuevo análisis.

Una de las limitantes de las pruebas de anticuerpos es la vida media que tienen estos últimos, dado que tras una infección en el cuerpo seguirán circulando de 6 meses a un año.

Por lo tanto no se puede indicar con estas pruebas si la infección es pasada o es actual, para evitar esto se debe complementar con la adecuada evaluación médica y la historia clínica de cada persona.

Detección de antígenos en heces fecales

Esta prueba es ampliamente utilizada puesto que permite en pacientes que han recibido tratamiento erradicador corroborar la no presencia de la bacteria en las heces.

Una de las ventajas de esta prueba es que en la población infantil es mucho más fácil obtener una muestra de heces que una muestra de sangre lo que lo hace un método amigable.

Las desventajas de la prueba son principalmente el alto costo y que puede verse afectada si el paciente presenta diarrea u obstrucciones intestinales, disminuyendo ambas su sensibilidad.

H. pilory

Anticuerpos en orina

Este tipo de pruebas son de reciente aparición, principalmente promulgadas por estudios en Japón son consideradas factibles dado que necesitan solo una muestra de orina para detectar los anticuerpos tipo IgG.

Se describen como condiciones no favorables para su uso, primero el hecho de que su costo es alto, segundo que no se han realizado aún muchos estudios que comprueben su especificidad en comparación con las otras pruebas

Detección en la saliva

Como mencionamos al inicio del presente artículo, se ha documentado que la saliva pudiera presentar infección por H. pylori traduciéndose esto en la detección de anticuerpos en la misma.

Esta prueba ha reportado una capacidad de diagnóstico de un 90%, una de las causas por las cuales no se ha extendido su uso es el hecho de que existen múltiples bacterias en la saliva  que pueden dar falsos positivos.

Además en los cultivos de saliva los casos que reportan Helicobacter pylori son muy pocos.

¿Cuál es el tratamiento médico para Helicobacter pylori?

Las actuales guías de manejo describen que el tratamiento ideal para esta infección requiere de tres pilares, así:

  1. Disminuir la cantidad de ácido gástrico.
  2. Erradicar la bacteria.
  3. Prevenir la recaída.

para poder cumplir con esto, se necesita de una triple terapia compuesta por un inhibidor de bomba de protones (Un anti ácido), siendo Omeprazol el más recomendable por su precio y los efectos demostrados, aunado a este dos antibióticos entre los que se mencionan las siguientes combinaciones:

  • Claritromicina + Amoxicilina
  • Claritromicina + Metronidazol (Para alérgicos a Penicilinas y derivados)
  • Metronidazol + tetraciclina

Recuerda que no se aconseja la automedicación por lo que deberás consultar con tu médico, para elegir la mejor terapia para ti.

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